Las “Costumbres de Antes” en la Fiesta de La Vaquilla en Honor a San Sebastián

El Alguacil y su familia son los que preparan a San Sebastián, le ponen en andas y con el ramo de olivo adornado, además de limpiar y decorar con centros de flores la iglesia.

El día 20 a las 00:00 h se empieza a tocar y salen los judíos junto con los cinco de la fiesta (con pañuelos cruzados pero sin vestir). Se va tocando por todo el pueblo y parando en los bares donde se pagan las costumbres, que son: la botella de coñac, la botella de anís y una caja de bollos. Los encargados de pagar dichas costumbres serán los judíos que entren nuevos. A continuación se va por el carro para llevarle a la plaza a la carrera y seguir tocando.

Por la mañana a primera hora (7:00h) se corre el aguardiente; que consiste en ponerse un cinto con cascabeles o cencerros pequeños y correr a por la gente (vaqueros) para que paguen el aguardiente hasta las 9:00 aproximadamente. Se tocan las Aves Marías (las campanas), los judíos se ponen los cencerros y se suelta a la Vaca hacia las 9:30- 10:00. Se dan tres vueltas a la farola y se va a la carrera hacia las “Praderas Matías”. Se arranca de nuevo y se pasa por la plaza a la carrera, subiendo por la Placetuela y por la calle de la Amargura hasta las Escuelas viejas, donde se para a fumar un cigarro. Seguidamente se baja andando por la Placetuela y desde allí se lanza otra carrera para cruzar la plaza hacia las Praderas Matías. De aquí se va a la plaza y se dan “las tres” [1],  para cerrar a la Vaca, estando el Alcalde, el Alguacil, la Guarrona y el Escribano todavía sin vestir, y se va a desayunar.

Ya vestidos, la Guarrona y el Escribano, se saca de nuevo a la Vaca sobre las 11:00h dando de nuevo tres vueltas a la farola y yendo a las Praderas Matías a la carrera. Se vuelve para buscar al Alguacil y al Alcalde, por este orden a sus casas y posteriormente al alcalde del pueblo.

Se sube por la carretera hasta la puerta de la iglesia, donde el Alcalde y el Alguacil entran por delante junto con el alcalde municipal mientras que la Vaca, la Guarrona, el Escribano y los judíos entran a la carrera por detrás del templo y se quitan los cencerros.

Para repartir las moneda hay que pedir permiso al Alcalde diciendo: “¿Da usted su permiso?” contestando el Alcalde: “Usted lo tiene”. El primero que coge la moneda es el Alguacil seguido de los judíos más novatos. El gorro del Escribano será de color negro y la Guarrona no podrá ir pintada a la misa.

En la iglesia, el Alcalde se situará a la derecha y el Alguacil a la izquierda de la doble fila formada por los judíos. En la misma fila que el Alcalde y en penúltima posición se colocará el Escribano y en la del Alguacil la Hilandera dejando el último lugar a la Vaca. Mientras tanto, los judíos deberán ir tapados con mantas como símbolo de respeto. Durante la misa, ninguno hablará y se permanecerá de pie. En la ofrenda el primero será el Alcalde, seguido del Alguacil y judíos. Esta ofrenda se realiza echando la moneda con la boca en el cesto, besando la estola del cura y volviendo de espaldas a la fila sin dejar de encarar al Santo. Cuando se acaba la misa, los judíos se cuelgan los cencerros y salen por detrás de la iglesia. Se saca al Santo y el Alcalde y el Alguacil se sitúan a la derecha y a la izquierda respectivamente, mientras que en el centro se situará el sacerdote.

Empieza la procesión, y se baja corriendo, desde el cruce de Robledo hasta el Ayuntamiento viejo (Hogar del jubilado) y se sube a la iglesia y una vez llegado al Santo, rodilla en tierra, grita la Vaca: “¡¡Viva san Sebastián!!” contestando el resto “¡¡Viva!!”. Se sigue la procesión mientras la Vaca va y viene al Santo entre los judíos y una vez llegado San Sebastián a la Clínica, se sale a la carrera alrededor de las escuelas. Entrando por la derecha y saliendo por la izquierda.

Continúa la procesión hasta la placetuela y cuando el Santo va a entrar a ella, se baja corriendo a la plaza, dando la vuelta a la farola y subiendo de nuevo hasta el Santo. Se llega a la plaza y cuando el Santo se baja de los hombros, se irá andando hacia la carretera y se sube corriendo hacia el Santo para que la Vaca arrodillada, junto a los judíos, diga de nuevo: “¡¡Viva San Sebastián!!”

Continúa la procesión por la carretera hasta la puerta del patio de la iglesia, donde se emprende una nueva carrera por detrás de la misma llegando de nuevo al Santo dende se gritará otra vez “Viva San Sebastián” (de nuevo en rodillas). Se levantan y saldrán por detrás de la iglesia dándose por concluida la procesión. (Durante todo este tiempo, la Guarrona y el Escribano, harán las mismas carreras y mismo recorrido que la Vaca y los judíos). Mientras que todos estos descansan refrescándose en el exterior de la iglesia, el Alcalde y el Alguacil acompañarán (en este momento éstos adelantarán la imagen conservando las posiciones, derecha e izquierda respectivamente) al Santo al interior de la misma para despedir a San Sebastián con los cánticos de las mujeres:

 

….San Sebastián con gran fervor

Muéstranos el fiel consuelo…

 

Una vez todos los personajes principales de la fiesta, sacerdote y alcalde municipal estén listos se baja a la plaza. Cuando se entra en ella, se dan las tres en la parte de arriba (antigua casa del cura o ahora discoteca), colocándose Alcalde a la derecha y Alguacil a la izquierda del sentido de la carrera hacia las Praderas Matías. En este punto el Alguacil da el pito (cigarro) a la Vaca, picándola y yendo hacia la carrera a la parte baja de la plaza (donde estará situado el carro) para dar de nuevo las tres. A partir de este momento de abrirá la veda para que la Vaca inicie las persecuciones tras las autoridades de la fiesta.

Alrededor de la 14:00h se procede al cierre de la Vaca, dirigiéndose hacia el final de la parte baja de la plaza (Ayuntamiento) donde se darán de nuevo las tres y se entrará en el corral. En éste se dejarán los cencerros de los judíos y el armazón de la Vaca para irse a comer (se irá a almorzar por parejas; Alcalde y Alguacil, Escribano e Hilandera, los judíos dos a dos y la Vaca sola, salvo que un judío hubiese quedado impar).

A las 16:00h se reanuda sacando a la Vaca del corral con el proceder habitual: tres vueltas a la farola y la carrera a las Praderas Matías. Desde aquí se inicia una nueva carrera hasta la puerta de las Escuelas cruzando la plaza. En este punto es el momento del pito del Alcalde a la Vaca, se baja corriendo a la plaza, se dan las tres en su parte alta, para volver corriendo a las Praderas Matías. Se vuelve a la plaza, se dan las tres y s inician las carreras tras el Alcalde y el Alguacil.

Se hace el primer descanso yendo a la carretera. Después de ése la Vaca se escapa del grupo y sorprende por el callejón de espaldas al Alcalde y Alguacil. Más tarde se va a la Praderas Matías a atar a la Vaca por parte del Alguacil. Se entra a la plaza con la Vaca atada, se dan las tres y se amarra a la Vaca preferiblemente al carro.

Cuando la Vaca está atada, el Alcalde y Alguacil ya no tendrán barreras (protección de ser multados refugiándose en la antigua casa del cura/discoteca o en el corral/Ayuntamiento). Ni el Alcalde ni el Alguacil podrán subir al carro mientras que el acceso a la barbacana quedará prohibido para los principales personajes de la fiesta.

A continuación se sube a la placetuela para espantarla, con el primer tiro, la Vaca tira la cuerda y sale corriendo hacia las Praderas Matías. Se va al carro a recitar las anécdotas de los jarandos y jarandas en verso sobre las 17:30h.

Se vuelve a ir a las Praderas Matías donde se atará a la Vaca por segunda vez, posteriormente se entra a la plaza esta vez sin dar las tres y amarrándola de nuevo a la farola, carro o cualquier palo disponible. Se sube de nuevo a la Placetuela con la Vaca asida andando. Por último mientras se baja corriendo a la plaza se escuchará un segundo tiro que matará esta vez a la Vaca (tirándose el cordel y armazón) tras lo que todos se meterán bajo el carro para beber la sangre de la Vaca (vino que habrá sido preparado previamente por el Escribano y Guarrona).

Desde este momento y hasta el día de pedir, sábado posterior a la fiesta de los casados, se habrá de llevar pañuelo al cuello y honda atravesada de derecha a izquierda. Vaca, Guarrona y Escribano deberán llevar el pañuelo atravesado al cuerpo del mismo modo que la honda judía.

Durante el día de pedir el acceso a las viviendas vendrá dado por el siguiente orden: Alcalde, Alguacil, judíos y La Vaca como último en entrar. El Alcalde acarreará con “la talega” para las donaciones de los vecinos. Además los judíos novatos se encargarán de transportar el vino y suministrar en todo momento los cigarros a la Vaca.

La cena será presidida por el Alcalde y el Alguacil poniendo cotos (mendrugos de pan) que prohibirán el comer y/o el beber para la buena organización del convite, el Alguacil sólo lo hará bajo permiso del Alcalde. La Vaca no podrá sentarse ni tendrá derecho a plato ni comida salvo solidaridad de los judíos. Su cometido será servir el vino al resto de participantes de la fiesta.

Todo aquel incumplimiento, tanto en horario, como en modo y/o forma, de lo anterior será considerado multa.

 

LA FIESTA

[1] “Dar las tres” consiste en tres idas y vueltas (simulando amagos de arranque) de la Vaca longitudinalmente en el lugar correspondiente, seguida de los judíos y en caso en el que estén presentes el Alcalde y el Alguacil, estos se situarán en el final del paseo a la derecha y a la izquierda respectivamente, formando una barrera virtual que no podrá ser atravesada por la Vaca.